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    Sandel, M. (2016). Justice, Paris, Albin Michel, 416 pp.

    Por: Eguski UrteagaDepartamento de Sociologa y Trabajo Social

    Facultad de Relaciones Laborales y Trabajo SocialUniversidad del Pas Vasco

    Vitoria, EspaaE-mail: eguzki.urteaga@ehu.eus

    En el primer captulo de Justice, que hace oficio de introduccin, el autor parte de un ejemplo que le permite problematizar su objeto de estudio. Observa que la controversia suscitada por la prctica de precios abusivos tras el paso del huracn Charley, suscita cuestiones morales y legales delicadas: los vendedores de bienes y de servicios que sacan provecho de una catstrofe natural, haciendo pagar el precio ms elevado que pueda soportar el mercado, son inmorales? En ese caso, el legislador debe intervenir y, [si as es], cmo? El Estado debe prohibir los precios abusivos, incluso si debe para ello limitar la libertad de negociacin de los compradores y vendedores? (p. 13). Para contestar a estas preguntas, es preciso interrogarse sobre el significado de la justicia, sabiendo que las ideas a su propsito se organizan en torno a tres finalidades: maximizar el bienestar, respetar la libertad y promover la virtud. Cada una de estas ideas corresponde a una manera particular de pensar la justicia (p. 14).

    La cuestin de los precios abusi-vos, nos dice el autor, plantea uno de los grandes dilemas de la filosofa poltica:

    Michael Sandel acaba de publicar su libro titulado Justice en la editorial Albin Michel, en la coleccin dirigida por Pauline Colonna dIstria. Esta obra ha sido traducida del ingls al francs por Patrick Savidan. Conviene recordar que Sandel se form en la Universidad Brandeis en Massachusetts antes de realizar una tesis doctoral en la Universidad de Oxford bajo la direccin de Charles Taylor. Actualmente es catedrtico en la Universidad de Harvard donde imparte, entre otras materias, la asignatura de filosofa poltica titula Justicia. En ella, presenta los principales textos filosficos dedicados a la justicia y se interesa por las controversias jurdicas y polticas contemporneas que suscitan interrogaciones filosficas (p. 395). Sandel pertenece a la corriente comunitarista que ha desarrollado una crtica de la Teora de la justicia de Rawls (2006). Entre sus obras ms relevantes traducidas al castellano figuran El liberalismo y los lmites de la justicia (2000), Filosofa pblica. Ensayos sobre moral en poltica (2008) o, ms recientemente, Lo que el dinero no puede comprar: los lmites morales del mercado (2013).

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    Una sociedad justa tiene como tarea promover la virtud de sus ciudadanos o la ley debe ser neutral y no elegir entre visiones contrapuestas de la virtud? Mientras que los pensadores de la anti-gedad, empezando por Aristteles, se centran en el fomento de la virtud, las teoras modernas (Kant y posteriormente Rawls) se interrogan sobre la libertad (p. 19); sabiendo que cada una de estas pers-pectivas se caracteriza por sus fortalezas y debilidades. En realidad, detrs de ese debate se hallan convicciones relacio-nadas con las virtudes que son dignas de ser honradas y recompensadas, y el modo de vida que una sociedad buena debera promover (p. 19). En ese sentido, Sandel estima que es imposible pensar la justicia sin intentar determinar lo que constituye la mejor manera de llevar a cabo nuestras vidas. No en vano, hoy en da, la mayora de los debates sobre la justicia se refieren al reparto de los frutos de la prosperidad o de los cargos en tiempos difciles o a la definicin de los derechos fundamentales de los ciu-dadanos (p. 23).

    El descontento e incluso la in-dignacin social provocada por la crisis financiera de 2008 y su posterior gestin son buena prueba de ello, sabiendo que en el origen de la indignacin se halla el sentimiento de injusticia (p. 26). De hecho, la indignacin se nutre de cierta idea del mrito. En ese sentido, nos dice Sandel, los ciudadanos, especialmente norteamericanos, sancionan ms dura-mente el fracaso que la codicia porque,

    si la frontera entre el inters personal y la codicia no es siempre muy ntida, la que separa el xito del fracaso es mucho ms clara (p. 29). Esto significa que la clera suscitada por la utilizacin del dinero pblico no se ha cristalizado esencialmente en la codicia, [sino que] lo que cuestionaba fundamentalmente el sentido de la justicia de los nor-teamericanos era que el dinero de sus impuestos sirva para recompensar el fracaso (p. 31).

    Segn el autor, preguntarse si una sociedad es justa supone preguntarse cmo se reparte aquello que valoramos: rentas y patrimonios, deberes y derechos, poderes y oportunidades, posiciones y honores (p. 34). Ciertos debates pblicos surgen como consecuencia de los desacuerdos que aparecen a propsito de las maneras de comprender estos ideales, mientras que otros giran en torno a la forma de articularlos (p. 35). Si la filosofa poltica no puede poner fin a estos desacuerdos, puede, sin embargo, identificar y formular los argumentos que los partidarios de las distintas opciones se exponen mutuamente y as aclarar los retos morales asociados a las alternativas a las que nos enfrentamos como ciudadanos de sociedades democrticas. Precisamente, en el presente libro, Sandel intenta explorar las fuerzas y debilidades propias de estas maneras de concebir la justicia (p. 35).

    Ms precisamente, en primer lugar, el libro analiza la idea de maxi-mizacin del bienestar, sabiendo que la

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    mayora de los debates polticos contem-porneos se centran en las maneras de favorecer la propiedad, de elevar el nivel de vida y de fomentar el crecimiento. De hecho, la prosperidad mejora la condi-cin de los individuos y de la sociedad en su conjunto. En segundo lugar, el au-tor se interesa por el conjunto de teoras cuya caracterstica principal es asociar la justicia y la libertad. Insisten en el respe-to de las libertades individuales, incluso si divergen sobre los derechos que son precisos privilegiar. Uno de los debates polticos ms virulentos de nuestra po-ca opone los partidarios del dejar-hacer y de la equidad (pp. 35-36). En tercer lugar, el autor se centra en las teoras que asocian la justicia con la virtud y la vida buena. La conviccin segn la cual una sociedad justa defiende ciertas virtudes y concepciones de la vida buena ha inspirado movimientos polticos y ha dado argumentos a ideologas de todo tipo (p. 37).

    De hecho, ciertos dilemas morales surgen cuando unos principios morales entran en conflicto entre s. Ante esta situacin, es preciso determinar cul de estos principios es ms importante o ms apropiado en funcin de las circunstancias. Otros dilemas morales aparecen porque no estamos seguros del desenlace de los acontecimientos (p. 41). En cualquier caso, los dilemas morales nos aclaran sobre la manera segn la cual opera el argumento moral tanto en nuestras vidas personales como en el espacio pblico (p. 46). De hecho,

    la vida de las sociedades democrticas est atravesada por desacuerdos sobre el bien y el mal, lo justo y lo injusto. Estos desacuerdos pueden decidir una eleccin [e incluso] desencadenar guerras culturales (pp. 46-47).

    Segn Sandel, la reflexin moral se despliega cuando nos enfrentamos a una cuestin moral delicada. Partimos de una opinin o de una conviccin a propsito de lo que conviene hacer y, posteriormente, reflexionamos sobre lo que justifica nuestra conviccin e intentamos identificar el principio sobre el cual se fundamenta. Pero, enfrentarnos a una situacin que cuestiona ese principio genera dudas (p. 47). Frente a esta tensin, podemos revisar nuestro juicio sobre la buena decisin que es preciso tomar o repensar el principio sobre el cual nos hemos basado inicialmente. Ese movimiento de la accin a la razn y viceversa, es precisamente lo que constituye la reflexin moral (p. 48). En ese sentido, dicha reflexin no es una bsqueda solitaria, sino que se inscribe siempre en una perspectiva pblica y requiere uno o varios interlocutores. De hecho, al ser dialctica, la reflexin moral necesita opiniones y convicciones, aunque sean parciales, como puntos de apoyo y como material (p. 49). Ms all, cuando la reflexin moral se convierte en poltica, cuando pregunta qu leyes deberan gobernar la vida en comunidad, debe enfrentarse al tumulto de la ciudad, a los argumentos y a las preocupaciones que

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    agitan el espritu pblico (pp. 49-50). En suma, con este libro, Sandel desea emprender un viaje en el corazn de la reflexin moral y poltica, incitando el lector a realizar un anlisis crtico de sus propias ideas en materia de justicia (p. 50).

    En el segundo captulo del libro, dedicado al utilitarismo, Sandel subraya que, para esta corriente teorizada por Bentham, el principio ms elevado de la moral consiste en maximizar la felicidad, es decir el incremento del placer con respecto al dolor (p. 55). Por lo tanto, actuar correctamente es hacer todo lo que es susceptible de maximizar la utilidad, es decir todo lo que produce placer y felicidad o que previene el dolor o el sufrimiento. Para Bentham, la maximizacin de la utilidad es un principio vlido, no solamente para los individuos, sino tambin para los legisladores, dado que, cuando decide qu leyes debe aprobar o qu polticas debe implementar, un gobierno debe intentar maximizar la felicidad de la comunidad considerada como una totalidad (p. 56). En este sentido, no existira ningn punto de vista a partir del cual este principio pueda ser rechazado, ya que cualquier argumento moral debera implcitamente basarse en una idea de maximizacin de la felicidad.

    Para el autor, la debilidad ms evidente del utilitarismo es el no-respeto de los derechos individuales. Porque solo se preocupa por la suma de las

    satisfacciones, puede someter a los individuos (). Esto significa que la lgica utilitarista, aplicada de manera coherente, podra tolerar unas maneras de tratar a personas que infrinjan las normas fundamentales d